Comentario de La voz.com.ar
Posted by Fidel | Posted in | Posted on 21:39
Tiempos oscuros, la primera entrega de una saga fantástica de corte medieval que no elude ninguno de los ingredientes del género, acaba de aparecer para instalar en los lectores un universo mitológico surgido de la imaginación del argentino Juan Ignacio Iribarne.
"Siempre me gustaron los seres mitológicos, la épica antigua. Empecé leyendo la saga de Dragonlance (de Margaret Weis y Tracy Hickman). Primero fue un hobby, luego un proyecto que desarrollé por Internet, pasé como 10 años y el libro tuvo varias etapas y descubrimientos. La idea creció a medida que la escribía", cuenta el autor.
Tras la muerte del rey Ragimund el reino de Andurien, con una antigüedad de tres siglos, se empieza a resquebrajar. Dos niños sufren la masacre de sus familias y del poblado en el que viven, aunque ellos logran escapar con la ayuda de un misterioso personaje.
Inicialmente iba a estar solamente Ghaelius, pero apareció Drael como un contrapunto "y comenzaron juntos sus peripecias. Ambos tienen sus oposiciones y sus complementos. Ellos llevan la trama desde ópticas diferentes. El primero aspira a convertirse en un mago y el segundo quiere pertenecer a la orden de caballeros La Estrella de Plata", explica Iribarne.
Ambos se mueven entre luchas y ambiciones desatadas por el trono vacante de Andurien, en un mundo (Nubilum) liderado por los humanos al borde de sumergirse en "tiempos oscuros". El libro acaba de ser publicado por Urano.
"Quise romper con la habitual estructura del bien y el mal, buscar la exploración del equilibrio, evitar los extremos -explica-. Desde el inicio quise desentrañar las personalidades de estos dos personajes para que el lector pueda advertir sus fallas o sus cualidades".
El mundo de Nubilum, creado por el dios Nobak, donde viven infinidad de razas, "me ha llevado bastante tiempo armarlo, tengo archivos y archivos en la computadora de mundos, regiones, palabras, criaturas, facciones...".
"Al plantear la historia -ya que como toda saga va a tener varias partes- quise dar un pantallazo un poco fuerte en las primeras páginas, y así de golpe aparece un montón de información: fue algo premeditado, le pido al lector que no se asuste, es como zambullirse en un mundo nuevo", avisa el escritor.
La historia puntual del libro "parte de un pueblo pequeño (Srimael), donde se explora el terreno de los seres humanos que se han aislado y también la idea es abrir el abanico y que aparezcan otras razas, algunas apenas mencionadas en este volumen".
La dualidad del mago y del guerrero, que se esboza en los personajes de Ghaelius y Drael, "está un poco sacada de las novelas artúricas, de la Edad Media. Lekhim viene a ser como el guía espiritual de los dos, un personaje que nunca termina de plasmarse del todo".
"Lo que atañe a Minhazgir -elfo que se fue para buscar la magia arcana- va a tener una fuerte influencia en toda la historia y otros personajes que se asoman en esta aventura van a tener más tarde una importancia mayor", anticipa. Y añade: "Cuando me senté a escribir tenía únicamente a estos cuatro personajes y traté de respetar los rumbos propios de cada uno como algo que no decidía de antemano, sino que iba surgiendo de la propia trama".
¿Qué referentes encontraste en el género? Acá en la Argentina no encontré escritores del género fantástico medieval. Me gustó y me influenció la narrativa del catalán Jordie Sierra (que escribió una de las más importantes sagas de ciencia ficción realizada en España, El ciclo de las Tierras), además de clásicos como Bradbury y Asimov.
Iribarne deja al descubierto las dificultades que tuvo que enfrentar a la hora de crear este universo: "He pasado muchísimas horas en escribir la historia y muchísimas otras dedicadas a escribir el mundo. Son dos cosas paralelas, se me van ocurriendo acciones, guerras y es como que a partir de esa visión general voy armando todo en detalle".
Fuente: lavoz.com.ar
"Siempre me gustaron los seres mitológicos, la épica antigua. Empecé leyendo la saga de Dragonlance (de Margaret Weis y Tracy Hickman). Primero fue un hobby, luego un proyecto que desarrollé por Internet, pasé como 10 años y el libro tuvo varias etapas y descubrimientos. La idea creció a medida que la escribía", cuenta el autor.
Tras la muerte del rey Ragimund el reino de Andurien, con una antigüedad de tres siglos, se empieza a resquebrajar. Dos niños sufren la masacre de sus familias y del poblado en el que viven, aunque ellos logran escapar con la ayuda de un misterioso personaje.
Inicialmente iba a estar solamente Ghaelius, pero apareció Drael como un contrapunto "y comenzaron juntos sus peripecias. Ambos tienen sus oposiciones y sus complementos. Ellos llevan la trama desde ópticas diferentes. El primero aspira a convertirse en un mago y el segundo quiere pertenecer a la orden de caballeros La Estrella de Plata", explica Iribarne.
Ambos se mueven entre luchas y ambiciones desatadas por el trono vacante de Andurien, en un mundo (Nubilum) liderado por los humanos al borde de sumergirse en "tiempos oscuros". El libro acaba de ser publicado por Urano.
"Quise romper con la habitual estructura del bien y el mal, buscar la exploración del equilibrio, evitar los extremos -explica-. Desde el inicio quise desentrañar las personalidades de estos dos personajes para que el lector pueda advertir sus fallas o sus cualidades".
El mundo de Nubilum, creado por el dios Nobak, donde viven infinidad de razas, "me ha llevado bastante tiempo armarlo, tengo archivos y archivos en la computadora de mundos, regiones, palabras, criaturas, facciones...".
"Al plantear la historia -ya que como toda saga va a tener varias partes- quise dar un pantallazo un poco fuerte en las primeras páginas, y así de golpe aparece un montón de información: fue algo premeditado, le pido al lector que no se asuste, es como zambullirse en un mundo nuevo", avisa el escritor.
La historia puntual del libro "parte de un pueblo pequeño (Srimael), donde se explora el terreno de los seres humanos que se han aislado y también la idea es abrir el abanico y que aparezcan otras razas, algunas apenas mencionadas en este volumen".
La dualidad del mago y del guerrero, que se esboza en los personajes de Ghaelius y Drael, "está un poco sacada de las novelas artúricas, de la Edad Media. Lekhim viene a ser como el guía espiritual de los dos, un personaje que nunca termina de plasmarse del todo".
"Lo que atañe a Minhazgir -elfo que se fue para buscar la magia arcana- va a tener una fuerte influencia en toda la historia y otros personajes que se asoman en esta aventura van a tener más tarde una importancia mayor", anticipa. Y añade: "Cuando me senté a escribir tenía únicamente a estos cuatro personajes y traté de respetar los rumbos propios de cada uno como algo que no decidía de antemano, sino que iba surgiendo de la propia trama".
¿Qué referentes encontraste en el género? Acá en la Argentina no encontré escritores del género fantástico medieval. Me gustó y me influenció la narrativa del catalán Jordie Sierra (que escribió una de las más importantes sagas de ciencia ficción realizada en España, El ciclo de las Tierras), además de clásicos como Bradbury y Asimov.
Iribarne deja al descubierto las dificultades que tuvo que enfrentar a la hora de crear este universo: "He pasado muchísimas horas en escribir la historia y muchísimas otras dedicadas a escribir el mundo. Son dos cosas paralelas, se me van ocurriendo acciones, guerras y es como que a partir de esa visión general voy armando todo en detalle".
Fuente: lavoz.com.ar
Comments (0)
Publicar un comentario